HOME/MAPA
consultas juridicas consultas legales
separacines en internet

Separaciones y Divorcios .DIVORCIOGESTION.COM

abogado internet
divorcio laboralista informe juridico

DIVORCIOS ON LINE 902 021 086

 
 
 
 
 
 

 

NULIDAD MATRIMONIO CANONICO.

 

 

 

CONSULTA JURIDICA INMEDIATA 1,20 EUROS

DIVORCIO 450 EUROS

Comentario en RadioTelevisionEspañola Consultatuderecho.com

 

DEMANDA DNULIDAD MATRIMONIAL CANÓNICA

Al Tribunal Eclesiástico de (Localidad)

D. ..., Letrado del Iltre. Colegio de Abogados de Barcelona, en nombre y representación de D. ..., según escritura de poderes que acompaño para su unión a la causa por copia certificada, con devolución del original, como mejor proceda en derecho canónico, comparezco y digo :

Que mediante el presente escrito paso a formular demanda de nulidad de matrimonio en nombre de mi mandante contra su esposa, Dña. ... , mayor de edad, casada, vecino de ..., por el capítulo de incapacidad para asumir las obligaciones esenciales del matrimonio por parte de la esposa y subsidiariamente, por error acerca de unas cualidades en la persona de la esposa que por su naturaleza perturban gravemente el consorcio de vida conyugal , basándome en los siguientes

Supuesto : Matrimonio sin hijos, con procedimiento de separación civil previa.

Hechos

Primero.– El matrimonio canónico se celebró en la Parroquia de (indicarla) de (población) el (fecha)  ..., según se acredita mediante certificación de la citada Parroquia que se acompaña como documento núm. uno .

Segundo.– Del matrimonio no han habido hijos.

Tercero.– Por las circunstancias que se expondrán en el presente escrito y que hicieron la vida en común totalmente imposible, el esposo presentó demanda de separación que, dada la ausencia de obligaciones mutuas, se logró instar de mutuo acuerdo, suscribiendo al efecto un convenio de separación que, para mejor conocimiento del Tribunal, se acompaña como documento núm. dos .

En este procedimiento recayó sentencia de separación en fecha ..., que se acompaña como documento núm. tres .

Al ser de mutuo acuerdo la separación, la demanda se redujo a aportar el convenio como requisito imprescindible en el que no se reflejan, por no ser obligado, las causas de la separación. Con la separación queda sin embargo acreditado que la convivencia fue en extremo difícil, y las causas de esta imposible relación interpersonal son las claves que nos han de llevar a la postulación de una declaración de nulidad de matrimonio.

Cuarto.– D. ... y Dña. ... se conocieron de forma casual en el año ..., a la salida del centro universitario donde D. ... estaba cursando sus estudios. Dña. ... entabló conversación con él y finalmente insistió en verse otro día y así sucedió. Después de vieron alguna vez más, sin que este hecho supusiera nada más que una simple amistad. En aquellas fechas ella salía con otro chico. Un año más tarde, ambos volvieron a verse y a salir, porque según le dijo ella, había «dejado al otro». Poco antes de Semana Santa, él le propuso ir a vivir juntos, sin casarse. Mi mandante, educado en un marco familiar de profunda tradición religiosa, se negó en redondo. Se casaron cinco meses más tarde, en el mes de septiembre, por lo que prácticamente no hubo noviazgo. Es de destacar que no fue hasta Semana Santa de ese mismo año que conoció a los padres de ella, y los padres entre si no se conocieron hasta el verano.

Quinto.– Con la convivencia y el mayor conocimiento de la persona de su esposa, D. se dio cuenta inmediatamente del engaño sufrido al consentir en el matrimonio.

La esposa se reveló como una persona totalmente inmadura, carente de responsabilidad no solo para asumir las cargas del matrimonio, sino en el propio desenvolvimiento de su personalidad y en su actitud frente a la vida y a los problemas que ésta presenta. La falta de madurez la pretendía «superar» o «contrarrestar» con menosprecio hacia todo y hacia todos. La primera y más importante «afirmación» de su débil personalidad era frente a su esposo, al que negaba sistemáticamente todo aquello que éste proponía o sugería; otra forma de proceder era actuar como si no existiera su esposo, prescindiendo totalmente de ella.

Su inestabilidad emocional y agresividad fueron en aumento y se mostraban en las situaciones más insignificantes, como la que se describe: En una ocasión, se desplazaban a casa de unos amigos de él en la costa cuando él le afeó lo sucio y dejado que llevaba el vehículo, que era su instrumento de trabajo. Ella montó en cólera, regresó de inmediato al domicilio, y una vez allí, empezó a recoger sus enseres (trajes, ropa, libros) y los metió en una bolsa. Él se alarmó tanto ante la violencia demostrada por ella que se marchó del domicilio, regresando dos horas más tarde. Se encontró entonces con la casa vacía, excepto muebles. Un cuadro estaba rasgado. Un par de objetos de decoración, rotos. Al poco regresó ella. El se esforzó por arreglar la situación y se reconciliaron, yendo a recoger los enseres a casa de los padres de él. A su regreso a casa, ella quiso marcharse y se fue a pasar la noche fuera de casa, porque según le dijo a su esposo «necesitaba estar sola». A las cinco de la madrugada regresó prometiéndole a que nunca se separaría de él. Una semana más tarde supo el esposo por el extracto de la tarjeta de crédito que esa noche había retirado de un cajero automático una elevada cantidad de dinero.

Esporádicamente desaparecía un fin de semana con la excusa de estar trabajando.

Finalmente, el esposo, forma casual, se dio cuenta de que en una hoja de la guía telefónica había anotado un número de teléfono y una dirección. Por medio de dicho teléfono supo que su esposa tenía una relación sentimental con otra persona, cuya identidad es perfectamente conocida, y que de momento no se menciona para preservar su intimidad. El esposo llamó a este teléfono cerciorándose de forma indudable de la existencia de tal relación. Con esta certeza, el esposo preguntó a su esposa y ésta, ante la evidencia de los datos que conocía, acabó confesando la existencia de esta relación.

Sexto.– Posteriormente, el esposo tuvo conocimiento de que, al contraer matrimonio con ella, Dña. ... tenía pendiente una causa por estafa, hecho éste que ocultó a mi mandante. Cuando se celebró el juicio, estando ya casados, le dijo a su esposo que iba a un juicio de tráfico, engañándole de nuevo.

Mi mandante tuvo ocasión de leer la sentencia, condenatoria, si bien no pudo obtener copia de la misma. Su padre estaba presente.

Séptimo.– En definitiva, después de contraer matrimonio y en el desarrollo de la convivencia conyugal, han ido produciéndose determinadas situaciones, de las que lo que antecede es tan sólo una pequeña muestra, que nos puede ayudar a valorar la personalidad –psicopática diría esta parte y los trastornos de su conducta evidentes como se comprobará.

Octavo.– Sus continuadas infidelidades son también un elemento demostrativo de su falta de estabilidad emocional. En este sentido cabe afirmar que también sería incapaz de mantener una relación sentimental extramatrimonial de forma estable. Es incapaz de ello porque su inmadurez le impide cualquier forma de estabilidad incluso respecto del adulterio (sin perjuicio de la valoración que puede darse desde el punto de vista moral a un «adulterio estable»). Su inmadurez se refleja también en su necesidad de mentir compulsivamente.

Al cabo de este tiempo, el esposo estaba convencido de que la persona con la que se casó era otra. No era posible que la persona con la que había contraído matrimonio fuera la que ahora se mostraba radicalmente opuesta, casi sin parecido con aquélla.

Noveno.– Una actitud increíble en otros tiempos, pero que se manifestó claramente, es su total desentendimiento de todo, de su esposo, de la casa, de todo. «Pasaba» de todo, cosa que no había sucedido antes de la boda.

El proceder de ella respecto a su esposo fue cada vez más desequilibrado. Un día «era el hombre de su vida» y al día siguiente no contaba para nada, como si no existiera. Jugaba a llevarlo continuamente al límite para luego reconciliarse. La relación interpersonal llegó a ser prácticamente inexistente. También la situación se fue agravando y cada vez el esposo estaba más solo, sin apoyo moral de su esposa, afrontando las situaciones y decidiendo lo conveniente en cada caso, puesto que, como se ha dicho, ella se desentendía de todo. El esposo hizo denodados esfuerzos para salvar la convivencia matrimonial, para rehacer, recomponer y salvar la crítica situación entre ambos, pero fue en vano. La esposa posiblemente ni se dio cuenta de lo que realmente estaba sucediendo.

Finalmente, perdida toda esperanza, los esposos se separaron como ya se ha consignado en el hecho tercero.

Décimo.– Realmente el comportamiento y conducta de la esposo son anormales, por cuanto resumiendo, hemos de constatar:

– Su incapacidad para mantener una relación estable.

– Su inadaptación a las normas sociales y de convivencia.

– Su carácter retraído, receloso, desconfiado de todo y de todos, acomplejada.

– Su incapacidad para asumir obligaciones o responsabilidades.

– Su forma de actuar impulsiva, sin reflexión, imprevisible.

Es imposible a esta parte determinar si está afectada de una enfermedad mental o psíquica, es decir, si influyen en él factores genéticos o su comportamiento es fruto de un trauma o de un hecho remoto que haya podido condicionar su personalidad.

En definitiva, el desafecto, la desatención y la tirantez después de la relación interpersonal, provienen de un carácter anormal, inmaduro, irresponsable, incapaz de asumir obligaciones y compromisos como lo es también de adaptarse a las normas de convivencia, e incluso a las normas sociales.

Sin duda ella se dio cuenta de que su vocación no era el matrimonio, y lo contrajo como único recurso para poder estar con él, porque él se lo exigía, y para poder disfrutar de las ventajas que le ofrecía el carácter aparentemente pasivo del esposo y de la seguridad económica que dicha unión le aportaba, pero sin asumir esta responsabilidad, ni como sacramento ni como institución de derecho civil. Para ella, el matrimonio es solo la unión con el hombre que le interesa, y nada más. Esta actitud mental y moral se traducirá después, como se ha visto, en un no asumir ninguna de las cargas o responsabilidades que entraña la unión matrimonial respecto al cónyuge en primer lugar, y después cuando vienen los hijos, respecto a éstos.

A estos hechos son de aplicación los siguientes

Fundamentos de Derecho

I.– Canon 1671.– En cuanto a que corresponden al Juez eclesiástico las causas matrimoniales de los bautizados.

II.– Competencia .– Canon 1673-3.º, en cuanto a que es competente el Tribunal del lugar en que se celebró el matrimonio.

III.– Canon 1674-1.º En cuanto a que son hábiles para impugnar el matrimonio los propios cónyuges.

IV.– Canon 1095-3.º En cuanto al consentimiento matrimonial por ser incapaces de contraer matrimonio quienes no pueden asumir las obligaciones del matrimonio por causas de naturaleza psíquica.

Comprende no sólo incapacidad proveniente de la esfera psicosexual, sino las provenientes de las anomalías de la vida psíquica, conducta social, inadaptación del comportamiento y anomalías de la personalidad que impiden cumplir las obligaciones esenciales del matrimonio .

Se puede decir que se ha producido una evolución desde unos primeros planteamientos que miraban exclusivamente a las anomalías psicosexuales, a las actuales que contemplan cualquier anomalía psíquica que impide la asunción de los compromisos inherentes al « consortium totuis vitae » (Coram Lefevre 18-1-69).

Esta incapacidad se explica como una incapacidad «moral» o «psíquica» como se dice en el Coram Pinto [Periodica 61, (1972). pág. 440].

Las causas de naturaleza psíquica que incapacitan para asumir las obligaciones esenciales del matrimonio han de entenderse en sentido amplio (Código de Derecho Canónico BAC 1983, Comentario al C-1095, pág. 530).

Asimismo en el Coram ----------- [Colectanea de Jurisprudencia Canónica núm. 22 (1985), pág. 221].

Se trata en definitiva de una incapacidad de «cumplir» las obligaciones del matrimonio por el grave defecto de discreción de juicio, y esta imposibilidad de «cumplir» debe entenderse no sólo como imposibilidad absoluta, sino también como relativa, es decir, imposibilidad de cumplimiento dentro de la relación concreta matrimonial supuestamente constituida por el esposo.

Entre las obligaciones esenciales del matrimonio figuran las que se relacionan con el bien de la prole y el bien de los cónyuges, que incluye el complemento psicosexual mutuo de los esposos, al que por su propia naturaleza está destinado el matrimonio.

V.– Canon 1098: Quien contrae el matrimonio engañado por el dolo provocado para obtener su consentimiento, acerca de una cualidad del otro contrayente, que por su naturaleza puede perturbar gravemente el consorcio de vida conyugal, contrae inválidamente.

Una parte importante de la doctrina canónica establece: debe reclamarse relevancia jurídica al error padecido por uno de los contrayentes sobre cualidades del otro especialmente trascendentes para su honor y reputación y para el mantenimiento de la armónica vida conyugal , cuando el error hubiere sido motivado por la conducta dolosa de uno de los cónyuges.

Según la jurisprudencia y doctrina canónica, existe cuando:

Se oculta dolosamente una cualidad cualquiera que se oponga al canon 1055.1, donde se describe en qué consiste el estado de vida. Cualidades graves, que dificultan o imposibilitan la procreación, educación de la prole, cumplir u obtener el bien de los cónyuges, cualidades sociales, espirituales, etc. ... .

El criterio dominante como claramente se puso de manifiesto en el proceso de codificación de este canon, es que dicha cualidad, por su misma naturaleza, pueda perturbar gravemente el consorcio de vida conyugal . ).

La cualidad sobre la que versa el error tiene que ser cualidad del otro contrayente y cualidad que, por su propia naturaleza, pueda perturbar gravemente la convivencia conyugal en abstracto; es necesario y suficiente que, atendida la naturaleza de la cualidad, ella misma no se compadezca con la naturaleza, finalidades y propiedades del consorcio de vida conyugal; de aquí se sigue que esa cualidad del contrayente tiene que decir relación a él no solo en cuanto a «persona», sino también en cuanto a «consorte», en el sentido de que haga de él su cónyuge de tal condición que por razón de estas cualidades pueda hacer moralmente imposible o muy difícil la vida conyugal normal (Dr. -------------------, «La nulidad matrimonial, hoy»).

Podría enumerarse como cualidades negativas, más propiamente defectos, rechazadas por la actora y ocultadas dolosamente por el esposo: conducta desarreglada, incredulidad, inafectividad total, tendencia irrefrenable a la infidelidad. Todas ellas, en mayor o menor profundidad, se dan en el esposo y tienen gran importancia para la marcha de la convivencia conyugal.

El error sobre estas cualidades está incluido en el error sobre la persona, contemplado en el Canon 1097, párrafo 1, como causa invalidante del matrimonio.

Entendemos que ha existido el « Error Qualitatis Redundans in Errorem Personae » del Canon 1097, párrafo 1.º

La cualidad tiene que tener la importancia objetiva de identificar a la persona, aunque de suyo no es necesario que el que yerra le dé a las cualidades tal importancia, y menos aun, si cabe, que les dé la importancia de pretenderlas directa y principalmente y de este modo les confiera el valor que en si mismas no tuvieren, de identificar a la persona.

VI.– Cabría incluso fundamentar la postulación de la nulidad matrimonial en el presente caso, en una incapacidad « relativa », bilateral , toda vez que los esposos viene marcados por una profunda incompatibilidad de caracteres que les imposibilita la realización del uno «en» y «con» y «para» el otro, ese bien esencial del matrimonio que se llama el «bien de los cónyuges» (Dr. -------------------, «La nulidad matrimonial, hoy», pág. 197).

El autor –Dr. -------------------– en la obra citada añade que: «Incluir en el Canon 1095-3.º la incapacidad «relativa» no está prohibido por las normas de interpretación de la ley positiva eclesiástica». Tal inclusión supone una interpretación «lata», pero no una interpretación «extensiva».

Por todo ello,

Suplico al Venerable Tribunal que se sirva tener por presentada esta demanda, admitirla y, en sus méritos y previos los trámites procedentes, declarar la nulidad del matrimonio contraído por Dña.  ... y D. ... por el capítulo de incapacidad para asumir las obligaciones esenciales del matrimonio por parte del esposo , y subsidiariamente, por error acerca de unas cualidades en la persona del esposo , que por su naturaleza perturban gravemente el consorcio de vida conyugal

E .

 

BASES DE CONSULTAS JURIDICAS CON MAS DE 400 RESPUESTAS

-TRAFICO, MULTAS Y VEHICULOS.

-HERENCIAS Y DONACIONES.

-PENSIONES, INCAPACIDADES LABORALES.

-TRABAJADORES, EMPRESAS, CONTRATOS LABORALES, SALARIOS, ETC.

-PROPIEDADES, FINCAS, VIVIENDAS, COMUNIDAD DE PROPIETARIOS.

-SEPARACIONES, DIVORCIOS, MENORES, PENSION ALIMENTOS, ETC

- FISCALIDAD, HACIENDA, SERVICIOS BANCARIOS.

-PENALES.

-EXTRANJERIA.

-VARIOS TEMAS.

 

 

Comentario en RadioTelevisionEspañola sobre Consultatuderecho.com

La información aquí recogida lo es solamente a nivel orientativo, sin que quepa ningún tipo de responsabilidad por el uso que de la mismas se pueda hacer por terceras personas.

 El visitante debe verificar su contenido y actualidad en alguna fuente oficial

 

LISTADO DE TODAS LAS PAGINAS DE LA WEB CONSULTATUDERECHO.COM
 
 
letrado gratis consultas juridicas gratis
consultas legales gratuitas
divorciogestion.com- - 2005-
respuestas juridicas
preguntas juridicas respuestas legales preguntas legales